Patricia Marques tiene 45 años, es abogada, periodista y vive en Curitiba, Brasil. Está casada y actualmente trabaja en la Justicia Federal de su país. Aquí comparte lo que ha significado para ella vivir con S.T.
Adultez
Pasé
muchas dificultades durante mi vida. Profesionalmente, las cosas no
fueron fáciles para mí hasta que conseguí pasar en un concurso
público para entrar a trabajar como funcionaria pública en la
Justicia Federal. Yo quería dedicarme al trabajo, quería ser útil.
Y de una manera honesta, claro.
Hubo
quien dijo que yo no lo iba a conseguir, pues muchas personas
competentes se presentan a estos concursos, pero no me desanimé. En
realidad oír una opinión pesimista sirvió para que yo pensara:
“¿Ah, es así? Ahora voy a demostrarte a ti y a mí misma que sí
puedo”. Tuve que tener confianza para perseverar y esforzarme,
estudiar. A pesar de las dificultades, siempre creí que las cosas
iban a mejorar.
En
cuanto a mi vida amorosa, pasé por varias decepciones, pero también
tuve uno que otro novio con el que todo fue bien. Es decir, mi vida
afectiva no fue diferente de la de tantas otras personas. Algunas de
las relaciones que tuve, un en particular, me hicieron muy mal. Hoy
percibo que estas experiencias fueron “empujones” para que yo
aprendiera a gustar más de mí misma.
Aprendí
que soy bonita a mi manera. Los patrones de belleza divulgados por
los medios son restrictivos, no tienen en cuenta la diversidad que
existe en la naturaleza y lo que hay de bello en ello. Un artista
tiene conciencia de esta belleza. Cada uno de nosotros es una obra de
arte.
También
aprendí a cuestionar los valores de la sociedad. ¡Nuestra cultura
está enferma! Cada vez más se valoriza la apariencia, la riqueza,
la fama en detrimento de valores esenciales: la bondad, la
generosidad, la gentileza, la honestidad, el coraje y así
sucesivamente.
Una
vez un colega de universidad me preguntó cuál era mi altura. Yo
respondí y varias personas se rieron. Me quedé quieta, pero podría
haber dicho: “Ser bajita no ha entorpecido mi vida, pues tengo un
trabajo y un gran amor. Y lo que realmente importa en la vida es
evolucionar como persona, hacer algún bien durante el paso por este
planeta. ¡Esto queda, esto deja marcas!”.
Ciertamente
mi baja estatura no me entorpeció afectivamente o profesionalmente.
Sé que otras fallas mías lo hicieron, tales como la inseguridad, la
distracción y la falta de organización. Fue por eso que acabé
relacionándome muchas veces con las personas equivocadas; hoy valoro
más otras cualidades que poseo, que no tienen relación con la
belleza. La confianza en mí misma ha mejorado mucho.
Por
supuesto que todavía tengo mucho para vivir y aprender. He pasado
por crisis serias, problemas familiares; la mía no es una historia
preciosa de superación. ¡ Sé que voy a pasar por muchas cosas
todavía! Mi vida no es ni será perfecta, pues esto no existe, lo
importante es seguir. ¡Mucha luz, paz, amor y autoestima en las
alturas! ¡El cielo es el límite!
Texto
publicado no blog "Las Caras de Turner"
https://lascarasdeturner.wordpress.com/2018/01/11/patricia/