17 maio 2018

Perfil em "LAS CARAS DE TURNER" - Parte 3



Patricia Marques tiene 45 años, es abogada, periodista y vive en Curitiba, Brasil. Está casada  y actualmente trabaja en la Justicia Federal de su país. Aquí comparte lo que ha significado para ella vivir con S.T.

Adultez

Pasé muchas dificultades durante mi vida. Profesionalmente, las cosas no fueron fáciles para mí hasta que conseguí pasar en un concurso público para entrar a trabajar como funcionaria pública en la Justicia Federal. Yo quería dedicarme al trabajo, quería ser útil. Y de una manera honesta, claro.

Hubo quien dijo que yo no lo iba a conseguir, pues muchas personas competentes se presentan a estos concursos, pero no me desanimé. En realidad oír una opinión pesimista sirvió para que yo pensara: “¿Ah, es así? Ahora voy a demostrarte a ti y a mí misma que sí puedo”. Tuve que tener confianza para perseverar y esforzarme, estudiar. A pesar de las dificultades, siempre creí que las cosas iban a mejorar.

En cuanto a mi vida amorosa, pasé por varias decepciones, pero también tuve uno que otro novio con el que todo fue bien. Es decir, mi vida afectiva no fue diferente de la de tantas otras personas. Algunas de las relaciones que tuve, un en particular, me hicieron muy mal. Hoy percibo que estas experiencias fueron “empujones” para que yo aprendiera a gustar más de mí misma.

Aprendí que soy bonita a mi manera. Los patrones de belleza divulgados por los medios son restrictivos, no tienen en cuenta la diversidad que existe en la naturaleza y lo que hay de bello en ello. Un artista tiene conciencia de esta belleza. Cada uno de nosotros es una obra de arte.

También aprendí a cuestionar los valores de la sociedad. ¡Nuestra cultura está enferma! Cada vez más se valoriza la apariencia, la riqueza, la fama en detrimento de valores esenciales: la bondad, la generosidad, la gentileza, la honestidad, el coraje y así sucesivamente.

Una vez un colega de universidad me preguntó cuál era mi altura. Yo respondí y varias personas se rieron. Me quedé quieta, pero podría haber dicho: “Ser bajita no ha entorpecido mi vida, pues tengo un trabajo y un gran amor. Y lo que realmente importa en la vida es evolucionar como persona, hacer algún bien durante el paso por este planeta. ¡Esto queda, esto deja marcas!”.

Ciertamente mi baja estatura no me entorpeció afectivamente o profesionalmente. Sé que otras fallas mías lo hicieron, tales como la inseguridad, la distracción y la falta de organización. Fue por eso que acabé relacionándome muchas veces con las personas equivocadas; hoy valoro más otras cualidades que poseo, que no tienen relación con la belleza. La confianza en mí misma ha mejorado mucho.

Por supuesto que todavía tengo mucho para vivir y aprender. He pasado por crisis serias, problemas familiares; la mía no es una historia preciosa de superación. ¡ Sé que voy a pasar por muchas cosas todavía! Mi vida no es ni será perfecta, pues esto no existe, lo importante es seguir. ¡Mucha luz, paz, amor y autoestima en las alturas! ¡El cielo es el límite!

Texto publicado no blog "Las Caras de Turner" https://lascarasdeturner.wordpress.com/2018/01/11/patricia/

2 comentários:

  1. Muito bom esse artigo, e´muito dificil conviver essas dificuldades, mas com jeitnho vamos aprendendo conviver com elas!

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